Muestras

Heredé un jardín

Upero (tiempo en guarani)

Sebastián Báez.

Escribir me pone ansioso.

Quizás sea, como dice Lucas, e difícil ejercicio de conversar con uno mismo.

Garabateo, dibujo, hago ensayos sobre papeles color rosa.

Me disperso.

Retomo una y mil veces la lapicera.

La dejo. En todo este tiempo dibujé muchas palmeras, más precisamente las pindo, las que tanto adoraba de chico.

Y lo sigo haciendo.

Sus frutitos tan dulces, sus largas hojas y su altura infinita.

Yo creía que tocaban las nubes.

La gran aventura colgarse de sus hojas y girar en esa calesita natural y enloquecida.

Ya no me cuelgo de sus hojas, pero el recuerdo vuelve y vuelve.

Es lo más parecido a volar.

Qué lindo que son algunos regresos.

Solía ponerle nombre a las plantas y fantasear sus historias, las humanizaba, o más bien vegetalizaba la vida.

Y lo sigo haciendo.

Disfruto mucho de las historias, de contarlas y de que me las cuenten.-

En este recorrido amnésico evoco miles de imágenes vívidas, me atraviesa, me ocupan. Algunas permanecen, otras se escapan.

Nada es melancólico.

La añoranza es caricia y potencia creativa.

Es aquí donde deseo permanecer.

Modelar barro ñau para los pesebres navideños.

El calor, la humedad.

El olor del monte.

Los herbarios.

Las expediciones en canoa por el Paraná.

El agua helada de los arroyos.

Las cascadas secretas.

Los mangos.

Las guayabas.

El pintor extranjero de los lapachos en flor.

Las ruinas de San Ignacio.

El teyu cuare.

La gallina degollada de Quiroga.

Los misterios del monte.

Mi fobia a las aves.

El miedo.

Y así va apareciendo la necesidad de narrar el mundo, mi mundo, sus colores, sus aromas, sus plegarias y mis preguntas recurrentes.

Fantaseo embrujos, revuelvo trapos, hilos, tintas, y siento un impulso casi inconsciente de explorar mis orígenes primigenios.

Trabajo con mis manos.

Atiendo, me detengo a observar como la gente usa sus manos.

Utilizo materiales que alguna vez tocaron otras manos, que fueron amados por otras manos.

Dejo fisuras y puntadas abiertas para que alguien más se sume al relato. Una y otra vez me pregunto por el tiempo.

Indago al tiempo.

¿Se puede indagar al tiempo?

Yo creo que si.

Artista
Seba Báez

Exhibición
Galería MUDA - 2026